sábado, 19 de marzo de 2011




Quizá cada vez que amas sea la primera.


sábado, 12 de marzo de 2011

Guión 344: Soy imbecil.

Era un dia normal, como cualqier otro. Yo había acabado de comer & estaba echado en el sofá haciendo el vago como de costumbre, no viendo nada interesante en la tele. Cuando entonces, sonó el timbre. Me dio pereza levantarme, por lo qe lo ignore; pero volvió a sonar de nuevo de forma insistente. Me levante algo cabreado hacia la puerta, para sabier qien cojones me estaba molestando. Abrí la puerta y... alli estaba ella; qe nada mas abrir me soltó una rafaga de palabras.
-Olaaaa!! Verás, perdona qe te moleste, pero esqe vi antes qe estabas en casa &.. o bueno, no qiero decir qe te estubiese espiando, es solo qe te vi & por eso insisti en el timbre. & verás es solo qe me apetecia mucho un cafe & sabes? no tenía azucar!! Te lo puedes creeer? & como voi a tomarme un café sin azucar si odio el café sin azucar? & por eso pensé en...
Ahí es cuando yo desconecté de todo lo qe me estaba diciendo como una ametralladora. & fue bueno no prestarle atención. Pude fijarme en sus ojos color miel, tan alegres como los de una niña peqeña. & su pelo pelirrojo estaba despeinado & revuelto. Su estatura era graciosa, & al hablar se le formaban unos preciosos oyuelitos. Me llamó la atención, ya qe todo en su conjunto parecía de lo mas atractivo qe había visto nunca. Si te fijabas de verdad, podías descubrir en ella mucho mas qe a simple vista.
-Eeeeeeeeh!! Eeeeeeeeeeeeh!! Que si tienes azucar!?!?
Me había despistado tanto qe me habia olvidado de qe me estaba hablando.
+ A, si.. azúcar.- Dije yo.
Ella sonrio y sacó una taza de café blanca decorada con un enorme corazón rojo.
- Con qe me eches dos cucharadas y media me es mas qe suficiente.
Volvio a sonreir. Oh dios, qe sonrisa.
La invité a pasar. Yo fui hasta la cocina y ella me siguió. Apollo su taza en la mesa mientras observaba alrededor.
- No eres mui fanático de la limpieza, verdad? - Dijo mirando mi pila de platos sucios.
+Bueno..
Yo mientras le echaba el azucar a su café.
-& deduzco qe tampoco te gusta mucho hablar. -Volvio a sonreir mientras se recojía el pelo detras de la oreja y se apollaba en la mesa.
Entonces me volvió loco del todo. ¿Qien puñetas era esa chica? A parte de mi vecina, claro...
Solo pude sonreirle y decirle un estupido: +Noo! Si qe me gusta.
Ella volvió a sonreir y bajó la mirada.
Me acerqé a ella para darle el café; pero cuando la tube lo bastante cerca me volvió a suceder lo mismo qe cuando había abierto la puerta; me qedé mirandola embobado & me olvidé de lo qe estaba haciendo. Ella, al ver mi despiste ( mi estupidez, mas bien) cogio su taza de mis manos. Volvio a sonreir. ¿Pero porqé sonreia tanto?
- Muchas gracias por el azucar vecino.
+ D.. de.. de.. nada..- le dije como un idiota tartamudo.
Se dio la vuelta para irse & la acompañé hasta la salida. Yo me qedé en el umbral de la puerta, mientras ella entraba en su casa. Justo antes de cerrar la puerta, volvio a dedicarme una media sonrisa.
Yo, como un estupido, seguí alli cosa de 10 minutos. Entonces, cuando me di cuenta de qe me había comportado como un tremendo imbecil, me maldige unas cuantas veces y cerré la puerta. Fui al salón, & termine de autoconvencerme de lo estupido qe era.
Seguí repitiendomelo hasta qe se hizo de noche.
& despues de una semana seguía haciendolo aun.
Pero por mucho qe me lo repitiese, no se me qitaba la imagen de su carita sonriendome.

jueves, 10 de marzo de 2011

Un aeropuerto. Dos personas. Dos caminos. Un mismo destino.

Un aeropuerto. Dos personas. Dos caminos. Un mismo destino.

Así empezó esta historia, en aqel aeropuerto de alguna ciudad sin importancia perdida en aqel peqeño pais. Ella solo tenía en la cabeza las ganas de llegar a casa y darse una ducha calentita con una taza de te, mientras qe el iba repasando una y otra vez la lista de direcciones para no perderse y recorría los pasillos con mil papeles en la mano.
Os podeis imaginar qe pasó tan bien como me lo imagino yo.
Despistes, un choqe, disculpas y .. entonces, es cuando las miradas se cruzan.
Os aseguro qe a partir de entonces las cosas no fueron las mimas; & tambien os puedo asegurar qe ella no tomó su te caliente & él tampoco se perdió.

sábado, 26 de febrero de 2011

Guión 243: Un Capullo.


Él solía hacer ese tipo de cosas qe facilmente sacan de qicio a cualqiera. Se peinaba de forma extraña y vestía de forma incorrecta. Nunca saludaba por cortesía cuando llegaba a una cafeteria o una tienda; él no entendía de cortesia. Se reía de forma escandalosa & le parecía qe la elegancia o las buenas formas estaban fuera de lugar. No le rendía cuentas a nadie, cuando le apetecía & sin avisar cogía su chupa de cuero & salía por la puerta; dejándome sola en la cama. Se acercaba a los niños peqeños & les decía cosas como: 'eeeh tu, sabes qe? Los reyes magos no existen, son tus padres!'.
Nos era imposible estar mas de dos horas en una habitación sin tirarnos toda la mierda encima. Bueno, exceptuando cuando hacíamos el amor.
Paseábamos de la mano & le miraba el culo a cualqier golfa qe pasase a su lado. Le gustaba escuchar demasiado alto canciones qe yo entendia por ruido.
& para qe hablar de detalles. No, ese hombre no entendía de eso.
Eructaba, no se afeitaba, se metía en peleas, escupía...
Pero sabeis qe? Ese hombre me salvo la vida.

lunes, 21 de febrero de 2011

Guión 233: Chestter.


Un grifo goteaba. El despertador latía con ese insoportable tic,tac. El cielo estaba encapotado & el cristal estaba siendo golpeado de millones de gotas de agua. Tenía pinta de hacer frio, mucho frio; pero nada que ver con el interior de la habitación. Las sábanas estaban esparcidas por el suelo y ellos descansaban tumbados encima de ellas. La cama les resultaba ya monótona y habían optado por trasladarse directamente al suelo.
Él fumaba Chestter. Ella contemplaba los surcos de humo qe el dibujaba, imaginando qe formaban figuras. Un gato perezoso se movía entre sus piernas buscando calor.
Parecía todo perfecto. Jodidamente perfecto. Tanto, qe ya tardaba en estropearse.
Lo resumiré todo en qe esa era la misma historia de siempre, acabando con un portazo, maldiciones, puñetazos contra paredes y muchos cigarros apagados contra el suelo.

Nunca se cansarían de perderse, ya qe mas tarde volverían a encontrarse.

domingo, 20 de febrero de 2011

Guión 154: Perfectos días.

Se olía el café recien hecho desde el otro extremo de la casa. Todo estaba en silencio, en cálma; la típica tranqilidad digna de un lugar como aqel.
Sintio el frescor de la mañana nada mas poner un pie desnudo en la madera del suelo. Se estremeció & cogió la manta para envolverse cn ella.
Fue a la cocina, pero no no estaba. En la mesa estaba su taza llena de café caliente y sirope de chocolate. Sonrio & la cogió. Siguio buscandole, investigando a ver donde podía estar hasta qe llegó al porche. Se apolló en la puerta mientras le miraba. Estaba sentado, con otra taza de café y haciendo garabatos en un cuaderno. Su pelo brillaba cn la luz de la mañana. Se quedó alli, observando sin hablar, viendo como creaba figuras en aqel papel en blanco. No pudo evitar qe se le escapase una sonrisa. El se dio cuenta & la miró.

-Buenos días.. -Susurró ella.

El de levantó & se aproximó a ella.

+Buenos no, perfectos.

Guión 201: La mente humana.


La mente humana es compleja y complicada. A veces pensamos qerer algo, algo qe creemos importante para nosotros y deseamos sobre todas las cosas del universo, pero de pronto, cuando lo tenemos, lo ignoramos y arrinconamos en un monton con el resto de trastos qe un dia fueron unicos y especiales para nosotros. La mente humana esta formada de millones de piezas de diferentes puzzles. Intentamos ordenarlas y descifrarlas pero resulta inutil. & lo pero no es eso, qe va! Lo peor sqe sin entender del todo nuestra propia mente intentamos entender la de la persona qe tenemos al lado. ¿Como vamos a entenderlo si no sabemos ordenar nuestras piezas? Bien, pues lo paradójico sqe muchas veces nos resulta mas sencillo entender al de al lado qe a nosotros mismo.